viernes, 14 de febrero de 2025

TRES HISTORIAS DIFERENTES


(TRES HISTORIAS DIFERENTES)


EL HOMBRE DE LA CAPA

 

            Era un apuesto hombre, alto de pelo castaño, así como la barba que gastaba hacía años. Aunque de clase media, gustaba de vestir bien los días festivos por lo que en invierno utilizaba capa española para abrigarse. Ese atuendo le hacía muy elegante y él se sentía muy feliz con él.

            Por el contrario, su esposa parecía avergonzarse de la vestimenta de su marido y en contadas ocasiones salía con él, decía que parecía un señor antiguo, claro está, que ella a su lado desentonaba bastante de lo mal arreglada que iba, cualquiera que los encontrase por la calle y no los conociese, nunca los asociaría como matrimonio.

 

LA AMBULANCIA Y EL TAXI

 

          En un pequeño pueblo de la provincia de Jaén, había muy pocos habitantes, apenas 2000 por lo que contaban tan solo con una ambulancia y un taxi. Se daba la circunstancia de que el conductor de ambos vehículos era el mismo. Le pagaba el ayuntamiento y el era muy feliz con sus dos empleos.

            Siempre había trabajado en la capital, pero ya se sabe que los pechos de una mujer pueden más que maroma de barco. Se enamoró perdidamente de una muchacha y esta le hizo dejar el trabajo en el que llevaba años y tras la boda trasladarse al pequeño pueblo en donde ya le habían contratado para los dos empleos.

            Su aspecto era de un hombre normal, ni alto ni bajo, ni feo ni guapo, pero valía más que la esposa, que era bastante birriosa la pobre, pero encima le salió celosa y cada vez que llevaba en la ambulancia a alguna mujer joven, ella se pensaba que en la misma le hacía el amor y le montaba unos pollos de mucho cuidado.

            Pobre Venancio que así se llamaba, cuanto más le hubiese valido seguir con su empleo en la capital y haberse quedado soltero. El amor le condenó de por vida.

 

EL JARDIN PERDIDO

 

          Aquel matrimonio, vivían en un chale hacía muchísimos años, pero al caer enfermo el esposo decidieron venderlo y trasladarse al centro del pueblo pues ellos estaban bastante alejados y por miedo a que le pasase algo malo y se quedase la esposa sola hicieron la venta. Era una hermosa parcela la que tenían y al cambiarse a un piso ya no podían tener el jardín que tan felices les había hecho. Por el contrario, encontraron una vivienda en la planta baja de un edificio pequeño que les proporcionó una gran terraza en la que en macetas pudieron poner toda clase de flores y plantas que tanto les gustaban. De alguna forma recuperaron el jardín perdido, aunque nunca fue lo mismo.

 

                                   PILAR MORENO 11 febrero 2025

 

 

 

ENTREVISTA OPARA EL PONTÓN

ENTREVISTA PARA "EL PONTÓN"

 

Hoy entrevistamos al Excm. Dr. Enrique Moreno González

 

P – Dr. Moreno Aunque sea indiscreto nos gustaría saber su fecha de nacimiento.

R – Llegué al mundo el 22 de mayo de 1939, En Siruela (Badajoz) Hijo de padre médico.

P – Donde realiza usted sus primeros estudios.

R – Mis primeros estudios los realizo en colegio de los PP Escolapios de Madrid.

P – ¿Estudia Vd. Medicina?

R – Si estudio medicina y me Licencio en Medicina y Cirugía en la Universidad Complutense de Madrid en el año 1962. Durante la licenciatura soy Alumno interno de la Cátedra de Anatomía, Patología General y de los Departamentos Quirúrgicos del Hospital Provincial de Madrid. Soy Premio Extraordinario por mi Tesis “Nueva técnica de trasplante orto tópico de hígado”. También sería becario del Centro de Investigaciones Científicas.

P – ¿Usted comienza su carrera muy joven?

R – Si accedo a la jefatura de Servicio del Hospital infantil de San Rafael y en 1974 me nombran jefe del Departamento de Cirugía del Hospital 12 de octubre de Madrid a la edad de 34 años.

P – ¿Ha sido usted profesor alguna vez a lo largo de su carrera?

R - Si fui profesor Adjunto de Cirugía en 1985 y Catedrático de Patología Quirúrgica en 1992. Actualmente sigo siendo Profesor Emérito.

P – ¿Ha ejercido su profesión fuera de nuestro país en alguna ocasión?

R – Si los primeros pasos de investigación y Cirugía Oncológica los doy en Estados Unidos, con lo que me especializo en tumores esofágicos y hepáticos.

P - – Además de los centros ya mencionados ¿ha ejercido en algún país extranjero?

R – Si lo hice como Profesor invitado en más de 40 hospitales. Entre ellos:

              Japón, Roma, Illinois, Ámsterdam, Guadalajara (México), EE.UU. Rochester, Nueva Cork, Hamburgo.

P – ¿Su interés por enseñar lo ha transmitido tanto en España como en el Extranjero?

R – Si he dedicado mi vida, esfuerzo y empeño. He vivido sin vacaciones, dormir poco, investigar y exigirme.

P –¿ Que un cirujano de fama mundial opere en un hospital público es un canto a nuestro sistema sanitario?

R – Desde el primer trasplante que hice en 1986 son más de 1500 los realizados hasta la actualidad.

P – Por unas manos tan virtuosas como las suyas, ¿han pasado personajes célebres, actores, cantantes etc.?

R – Si ha pasado diversidad de gente de todos los entornos y clases sociales. Respecto a lo que Vd. Me preguntaba antes de operar en un hospital público de grandes dimensiones como es el 12 de octubre, me permite poder atender a personas con menor poder adquisitivo y que merecen tener el mismo trato y las mismas oportunidades de salvar su vida. En dicho hospital hay una parte de una planta que está reservada siempre para mí.

P –¿ Es cierto que operó usted a Raphael el cantante de una dolencia hepática muy grave?

R – Cierto es y con muy buenos resultados, el hígado es un órgano que se puede dividir y con un solo trozo de un donante, se regenera a toda velocidad y con un solo hígado, se puede salvar la vida de varios pacientes.

P – ¿Ha tenido usted que lamentar algún deceso a lo largo de su carrera?

R – Tanto en el hospital como en la Clínica Privada La Luz en Madrid he practicado diversas operaciones, sobre todo en la parte abdominal que siempre ha sido a la que más me he dedicado y con más éxitos, también he intervenido de otras patologías que me han sido solicitadas y doy Gracias a Dios que han sido muy pocas las personas a las que he perdido, no por mala praxis, si no por no haber llegado a tiempo o porque su cuerpo no ha admitido la invasión quirúrgica.

P – Por último y para concluir con esta grata entrevista, me gustaría que usted me dijese si ha escrito algún libro, y si ha pertenecido a alguna asociación y le ha conducido a diversos comités científicos, ocupando diversos cargos y obtener notables distinciones.

R – Si con gusto le digo que he escrito y editado innumerables libros, todos ellos sobre la especialidad hepática, pancreática, esófago y demás órganos. He participado en diversas mesas redondas. He dirigido actualizaciones en la Cirugía del Aparato Digestivo. También he dirigido 15 programas de investigación. He publicado 166 revistas Nacionales, 248 Revistas Internacionales, Conferencias, Congresos Nacionales y en cursos 195 Internacionales.

No voy a seguir enumerando en todas las cosas que he participado a lo largo de los 86 años con los que cuento pues no quiero aburrirle ni gastar más su tiempo.

Para terminar, he de decir que ha sido todo un placer conversar con tan admirable persona, pero, si decir que tiene algo de místico, pero también de militar, estricto y puntilloso. Extremadamente exigente con los miembros de su equipo, no admite mediocres. No juega al golf, no toma vacaciones, Como si se tratara de una orden monástica, se ha consagrado a la medicina, la investigación y la enseñanza. Veinticuatro horas al día los 365 días del año, con un trabajo meticuloso y perfeccionista, rayano en la obsesión.

 

                                          PILAR MORENO 

 

  

LUPO Y LUPA

            Llegados al año 2075 nos encontramos con tanta variación de cosas en la vida cotidiana que ya no reconocemos lo que siempre hicimos.

Comienzo por decir que yo en esa época ya no estaré en este mundo que, con todos sus defectos a mi me ha sido grato. La vida no me trató mal del todo, tuve altos y bajos como todo el mundo, pero, supe adaptarme a las circunstancias. Hoy voy a relatar la vida de mis vecinos.

Como todo ha avanzado tanto, ahora desde el más allá, se puede divisar el más acá y desde donde estoy, puedo ver lo que hacen los que ahí quedaron. Empiezo por los habitantes de lo que fue mi domicilio, una pareja, simplemente pareja no se si hombre y mujer, dos hombres o dos mujeres, solo sé que se llaman LUPO y LUPA, de ahí deduzco que serán matrimonio o como en este mundo lo denominen. Son unos tipos extraños, no tienen los cuerpos como los que nosotros teníamos. Muy altos y desgarbados, piernas muy finas y largas, los brazos cortos y finos, raritos, raritos, en realidad sus cuerpos se asemejaban a los marsupiales o canguros.  Vestimentas no se les conocen, siempre iban sin trajes, o lo que llevaban es transparente.  No sé si sus partes íntimas serían como las nuestras, cuando entran en la ducha, no consigo verlos si tienen pene o vagina, más bien yo creo que los dos son iguales en esas partes, pero me pregunto ¿Cómo se reproducirían?

A las horas de las comidas que nosotros hacíamos, se supone que ellos también lo hacen, pero todo lo más que los veo hacer, es sacar de unas cajitas cuadradas una especie de pastillas, unas más grandes y otras más pequeñas y se las ponen en lo que debe ser la boca y no precisan agua ni nada. Sus cabezas son más bien cuadradas los ojos también cuadrados, como nariz tienen un orificio redondo y feo y lo que parece la boca también era cuadrada y no se aprecia que tengan dentadura alguna. Desde luego no se dé qué planeta serán, pero de la tierra desde luego que no. Yo fui observadora pero nunca vi personas por muy feas y extrañas que fuesen de la guisa de estos personajes.

Los que ya no estamos allí, podemos hablar entre nosotros y comentamos lo que vemos desde el más allá. A todos mis amigos les parece como a mí que son extraterrestres los que han invadido nuestro planeta, han extinguido los comercios, ya no hay esas tiendas con ricas cosas para comer, por supuesto los grandes almacenes de ropa han desaparecido, todo ha cambiado de tal forma que no se reconoce nada de lo que nosotros habíamos disfrutado.

Creo que se deben de reproducir por medio de pastillas como hacen para comer, nunca he visto a la denominada LUPA con el vientre abultado en señal de embarazo, pero si he visto lupitos o lupitas pequeñas. Quizás para hacer el amor se tiran de las orejas y de esa manera LUPO pone la semillita en LUPA, forma tan extraña, pero es su manera de actuar. Con lo sabroso que era el acostarse juntos, acariciarse, besarse. Hay no parece haber amor.

Siempre están con las luces apagadas, de hecho, ya no debe haber luz eléctrica, solo se les ve una pequeña luz en la cabeza, lo que nosotros hubiésemos llamado linterna y con eso funcionaban.

Del planeta que fuesen no lo sé pero que, si habían venido a observarnos con anterioridad a la invasión, no habían aprendido mucho de los habitantes y de todas las costumbres que nosotros teníamos. Abolieron todo lo que nosotros creíamos normal. Menos mal que de los que vivíamos en nuestra época ya no quedamos ninguno pues realmente han arrasado el mundo en el que nosotros vivimos.

No han dejado ni los coches que, aunque los teníamos ya muy modernos y eléctricos, los que ellos tienen ahora, son voladores, por eso tampoco hay tráfico.

Habiendo observado todo esto desde donde ahora me encuentro, me quedo con todo lo que nosotros vivimos y que Dios no nos devuelva a ese mundo ya que sería imposible adaptarse a esa forma de vivir y con esos seres.

 

 

                        PILAR MORENO 

 

 

HISTORIA DE UNA REENCARNACIÓN

                En el año 2006, un feliz matrimonio que habita en Cantabria recibe la gran noticia de que la esposa está embarazada de su tercer hijo, lo celebran por todo lo alto y piden que ya que es el tercero sea un niño pues, las dos mayores habían sido niñas.

              Cuando le hace la primera ecografía, es pronto les dice el doctor para saber si es niño o niña, seguro que en la próxima ya se deja ver los genitales con precisión. Ahora podría conducir a un error.

              Esperan pacientes a la próxima consulta para saber ya el sexo de lo que en camino viene. Mientras van preparando todo lo necesario para recibir al bebé aun sin saber lo que va a ser. Las dos niñas anteriores se llevarán bastante tiempo con él pues la mayor tiene diez años y la segunda nueve. Habían pensado que ya no habría más pequeños en aquella casa.

              Cuando llegó la siguiente visita al médico, colocaron a la mujer en la camilla y comenzaron a practicarle la ecografía. El doctor muy prudente y sabiendo que había muchos padres que no querían saber el sexo de lo que en el vientre de la madre había, les preguntó que si ellos deseaban saberlo pues ya se le podía ver el sexo al feto a la perfección. Ellos naturalmente dijeron que sí, deseaban con todas sus fuerzas que fuese un varón pues ya tenían dos mujercitas en casa.

              Pasado el tiempo pertinente, la madre se puso de parto y acudieron al hospital para dar a luz. Fue un hermoso niño el que alumbró, la alegría les desbordaba, las niñas habían sido normalitas de peso, pero esta criatura pesó 5.500 kgrs. Era un peso exagerado, tampoco fuera de lo normal, aunque si bastante grande. Rubio, con ojos azules y haciendo gestos de querer reírse. En una palabra, un niño precioso.

              Cuando llegaron a su domicilio, no dejaban de acudir visitas pues se había corrido la voz de lo precioso y grande que era el bebé y todos querían verle. Estaba muy espabilado para lo pequeñín que era, pero al ser tan grande a nadie le extrañó, comía y dormía perfectamente, el desarrollo era completamente normal.

              Las hermanas lo tenían como un muñeco. Como niñas se peleaban por darle el biberón, cambiarle los pañales, mecerle si hacia algún intento de llorar. Lo normal en unas niñas ya mayorcitas que les llega un bebé de carne y hueso.

              Todo transcurría dentro de la normalidad, el tiempo iba pasando y todos se sentían felices pues aquel bebé les había dado una felicidad ya casi olvidada de tener un bebé en casa. Los padres se sentían hasta más jóvenes, les hacía mucha ilusión sacar al bebé a pasear y que todo el mundo viese lo bien que se criaba y lo grande que se iba poniendo, además llamaba mucho la atención el color de su pelo tan rubio y esos ojos tan azules en esa piel tan blanca. Ellos eran todos muy morenos, tanto los padres como las niñas. Se decían que serían los genes de alguno de sus ancestros. Nunca le dieron importancia.

              El niño iba creciendo, siempre parecía mayor de la edad que tenía, muy adelantado en la dentadura, en el andar, la forma de comportarse y comenzar a hablar de corrido no dudaba en las palabras que decía, a los padres les decía papá y mamá sin dudar y a las hermanas llamarles por su nombre rápidamente.

              Cuando contaba cuatro años, un día le dijo a su padre “papá, tengo que hablar contigo”. El padre ante aquella frase no correspondiente a un niño de esa edad se quedó estupefacto, pero, para no defraudarlo, se sentó en el sofá con él a su lado y le dijo “hijo te escucho”.

              Al comenzar la conversación, el niño todo serio le dijo “papá tú y mamá no sois mis verdaderos padres” El padre casi se cae, no podía creer lo que estaba escuchando. Rápidamente llamó a su esposa y le pidió que se sentase con ellos y escuchase lo que el niño quería contarles.

              Papá, mamá, lo que le acabo de decir a papá es toda la verdad, no sois mis verdaderos padres.

              ¿Cómo dices eso hijo? Mamá te llevó en su vientre nueve largos meses y yo ví como nacías en el hospital y desde entonces no nos hemos separado ni un momento de ti.

              La madre comenzó a llorar, ¿hijo cómo puedes decir eso? Estás confundido, ¿quién ha podido decirte una cosa as?

              Nadie mamá, no me lo ha dicho nadie, lo se yo. He vuelto a nacer aquí pero, yo soy de Illinois EE.UU, allí tengo a mis verdaderos padres y a mis nueve hermanos, los que siguen llorando por mí desde el día en que me atropelló aquel camión y morí al instante.

              Este niño está delirando, no puede ser esa barbaridad que está diciendo.

              Todo su mundo se volvió patas arriba, comenzaron los problemas, el niño no dejaba de asegurar lo que había contado y ellos cada día más desesperados.

              Lo llevaron a varios psicólogos y a todos les contaba la misma historia. El estaba feliz en la casa y su comportamiento era bueno, pero en cuanto podía volvía con la misma cantinela.

              Comenzó a llamar a sus padres con el nombre de los que decía eran los de verdad, a las hermanas como decía que se llamaban las de la otra familia, Los estaba volviendo locos. También lo comentó en el colegio y la profesora no le creyó, pero comenzó a no atender por el nombre de Raúl con el que le habían bautizado y decía que se llamaba Edwin en la otra vida y si le llamaba así entonces atendía.

              En casa hizo lo mismo, si no le llamaban Edwin no atendía. Un día estando ya los padres muy hartos le dijeron que con esos datos no le creían, no era suficiente para hacer caso de tan gran disparate. Fue entonces cuando muy cargado de razones les dio el nombre de un pueblo de Illinois donde decía haberse criado hasta los catorce años que fue cuando murió.

              Los padres ya no sabían a qué atenerse y se pusieron en contacto con la guardia civil para ver si ellos les podían ayudar, al menos para averiguar si el pueblo que él decía existía y si allí había habido un hecho luctuoso que se correspondiese con las explicaciones que él daba. Los agentes se tomaron mucho interés en ayudarles, pero debían saber más cosas.

              Fueron a la casa para interrogarle y entonces comenzó a decir que su madre trabajaba en una fábrica, su padre era campesino y repetía sin cesar los hermanos que tenía, sus nombres, hasta los de los abuelos. La dirección de donde vivían en ese pueblo. Todos estaban alucinando, como podía ser aquello cierto.

              La guardia civil les dijo que lo dejasen en sus manos. Ellos harían una investigación exhaustiva, con todos los datos que les había dado el pequeño. Tardarían un tiempo en comprobar si aquello era cierto. Si una vez comprobado los datos se correspondiesen, tendrían que ponerse en contacto con las autoridades de EE.UU y verificar si lo sucedido era cierto. Si en realidad existía esa familia, si trabajaban como él decía en la fábrica y el campo, que tuviese tantos hermanos, que los abuelos también existiesen. Era una situación muy complicada.

              Pasó más de un año cuando recibieron noticias de la Guardia Civil. Las comprobaciones que habían hecho se correspondían en su totalidad con los hechos relatados por el niño. Todo era cierto, inexplicable pero cierto. Ahora debían de ser ellos los que decidiesen que hacer. Podían callar y decir que no habían encontrado nada o por el contrario ponerse en contacto con los padres americanos.

              Las mentiras tienen las patas muy cortas y con una persona tan lista e inteligente como era ese niño, los descubría rápidamente y en cuanto pudiese se iría a buscar su vida anterior. Si le decían la verdad, igual quisiera quedarse con ellos para siempre o por el contrario quisiera ir a reunirse con su familia americana.

              Decidieron hablarle sinceramente, con la verdad por delante y que el decidiese lo que quería hacer. Entonces les contestó con toda rapidez que estaba muy a gusto en España, pero, debía volver a sus orígenes. Esperarían a que les diesen las vacaciones de verano y entonces viajar toda la familia para conocer lo que había dejado en américa. Si le recibían como el esperaba después de lo mal que lo habían pasado tras su muerte, se quedaría con ellos y a su familia española les estaría agradecido de por vida por como lo habían tratado y sabiendo que eran unos padres para él y lo que le habían cuidado y querido en esos años. Si no lo recibiesen como el creía que debían, volvería a España y olvidaría toda su vida pasada. Nunca más volvería a pensar que había estado muerto y había resucitado.

 

                                          PILAR MORENO 

JARABO: UNA ASESINA EN SERIE DE ALTA CUNA

Hola, yo soy María José Jarabo Pérez Morris, “una niña bien” de la sociedad madrileña, mi tío era el presidente del tribunal supremo, asesiné a cuatro personas para recuperar una joya de mi amante. Fui la última ejecutada a garrote vil por la justicia. Mi historia la describo ahora:

Por el amor de un hombre, yo conocida como “Jarabo”, asesiné a cuatro personas para el deleite de la prensa de aquella época, que me convirtió en la asesina más famosa de la crónica negra española contemporánea. El suceso horrorizó a la España de Franco y el ejemplar de El Caso que cubrió los hechos se convirtió en el más vendido de la historia, alcanzando la cifra de más de medio millón de ejemplares.

Todo ocurrió entre el 19 y el 22 de julio de 1958.

Jarabo, ese es mi apellido, había nacido en Madrid en 1923 en el seno de una familia adinerada, por lo que me eduqué en los mejores colegios. Niña bien a todas luces, debía dar la talla debido al cargo que ostentaba mi tío.

Recién cumplidos los 17 años en 1940, cuando mi familia se trasladó a Puerto Rico. Dejé los estudios y pasé a llevar una vida de holgazanería al amparo de mi madre.

Era una chica alta, guapa que a los 20 años conquistó a un rico heredero con el que contraje matrimonio y del que tarde poco tiempo en divorciarme. Acostumbrada a hacer siempre mi santa voluntad, no lograba adaptarme a la vida de matrimonio, ni a que ningún hombre decidiese por mí lo que debía hacer. Mis instintos me decían que terminase con él, pero, preferí dar otro rumbo a mi vida.  Decidí entonces trasladarme a NEW YORK. En la gran manzana, me metí en muchos líos y fui detenida por tráfico de drogas y pornografía, no me importaba hacer películas de ese género pues sacaba buen dinero con ello. Me costaron cuatro años de cárcel.

El 20 de mayo de 1950 regreso a Madrid, en donde no tardo en convertirme en la reina de la noche. Me gustaba llevar un alto tren de vida por lo que en ocho años despilfarré los quince millones que mi madre me había dado para instalarme en la capital. Era una buena cantidad para aquella época, pero, para mí todo era poco.

Me gustaba mucho beber y al tiempo la cocaína eran mi alimento de cada día, además con el alcohol me volvía agresiva.

En 1957 Martin Bery, era un inglés casado con una francesa y nada más conocerme se enamoró locamente de mí, convirtiéndose en mi amante.

El dinero se terminaba, yo esperaba un cargamento de cocaína, que las 7.500 pesetas mensuales que recibía de mi madre no llegaban al nivel de vida que acostumbraba a llevar, así que mi amante decidió empeñar una gran sortija de bastante valor, para sacarme del apuro.

La casa de empeños se llamaba Jusfer y los dueños del negocio eran Emilio Fernández Díaz y Félix López Robledo. El adultero Bery, decidió al poco tiempo recuperar su anillo y me apremió a acometer la gestión a sabiendas de que los usureros no se prestarían fácilmente a la devolución de la joya. Sometida, intenté que los prestamistas me la devolviesen, pero me ponían todo tipo de excusas. Su codicia les condenó. Yo les iba a asesinar en su domicilio junto con su criada a punta de pistola y a sangre fría.

Todo ocurrió el 18 de julio, Yo salí con tiempo más que suficiente de la pensión en la que me alojaba en la calle Escosura, (los días de los hoteles de lujo se habían terminado), y en la Puerta del Sol conocí a un hombre Ángel, con el que estuve hasta que dieron las nueve de la noche, hora en la que me dirigí al domicilio privado de los prestamistas, que vivían cerca de la calle Lope de Rueda, Creo recordar que era la calle Sainz de Baranda.

Yo ya lo tenía todo planeado, iba armada y decidida a llegar hasta el fin. Sabía que no me iba a costar trabajo terminar con ellos. Resuelta, llamé a la puerta con los nudillos de la mano para no dejar huellas. Paulina, la criada me abrió. Emilio se enfadó al verme. Presurosa, hice ademán de marcharme. Emilio cayó en la trampa y creyéndome fuera de su domicilio se fue al baño. Allí le maté de un disparo. Mientras Paulina que estaba en la cocina alertada por el disparo empezó a gritar. Me abalancé sobre ella y le asesté una puñalada en el corazón con el primer cuchillo que encontré.

Al rato llegó Amparo, la mujer de Emilio, a quien distraje haciéndome pasar por una cliente, pero en cuanto esta se percató de los cadáveres, Sin pensarlo, le disparé quemarropa. Acto seguido, tranquila y sintiéndome libre de culpa me cambié de blusa, (las salpicaduras de sangre no casaban con mi estilo, no podía salir a la calle de esa guisa) y decidí pasar la noche en el piso. Ellos ya estaban muertos y nada me podían hacer, con la ayuda del café y la cocaína se me hizo más grata la espera.

El día siguiente era domingo, estuve durmiendo en la pensión donde me hospedaba. El lunes acudí a la casa de empeños como si tal cosa y abrí la tienda con las llaves de Emilio.

Cuando Félix el prestamista superviviente entró para disponerse a abrir su negocio, sin mediar palabra, le descerraje dos tiros en la nuca, cayo boca abajo sin rechistar y ya no me molestó para hacer lo que tenía previsto. Buscar la joya para devolvérsela a mi amante.

Todo fue inútil. Consumados los asesinatos, la “niña guapa” no logró su objetivo. Las llaves de la caja fuerte en la que los prestamistas habían guardado la joya que allí había empeñado, jamás estuvo a su alcance.

El 29 de enero de 1959 se inició el juicio en el Palacio de Justicia de Madrid. La sala se llenó de famosos y conocidos, artistas, algún torero e incluso esposas de altos funcionarios, hambrientos del morbo de una causa célebre, la más destacada de la década, y estaba cometida por una mujer.

Durante los cinco días que duró el juicio, estrené un vestido cada día, debía ir elegantemente vestida como había ido toda mi vida.

No sé si soy una psicópata o no. Tampoco me importa. Lo único que sé es que soy la autora de cuatro muertes: dos quizás un poco más justificadas, aunque, en realidad, ninguna puede serlo.

Condenada a muerte, fui la última persona ejecutad a garrote vil por la justicia militar. Aun habiendo confesado mi culpabilidad

 

                                          MARÍA JOSÉ JARABO