Cuando por la noche te asomas sobre mi cabeza, siento una gran emoción, según el día, sales redondita y preciosa, rellenita de rocas o lo que guardes en tu interior. Otros días sale en cuarto menguante y otros en cuarto creciente.
Mi
emoción se basa en pensar que cuando estás encogida, pareces la cunita que
acoge en su interior a un bebé recién nacido. En otras ocasiones cuando te veo
tan gordita, iluminas mi camino y me haces rememorar las noches de amor que
todo adolescente vive con su enamorado y que no podía ser menos yo también
viví.
Con
los años también me gustaba pasear bajo tu luz por playa abrazada a mi esposo y
besándonos como cuando éramos jóvenes. Que tiempos aquellos, hace ya tanto tiempo,
pero, era muy bonito. Desgraciadamente ya no pueden repetirse esas situaciones,
el decidió tomarme la delantera en partir hacia otro mundo, con todo mi pesar
pues, dentro de mí sigo sintiendo una juventud interior, aunque no se
corresponda con la edad con la que cuento.
Siempre
fui una romántica y lo sigo siendo, pero, ahora en solitario. Cuando veo
parejas de jóvenes o menos jóvenes, abrazados, besándose y paseando unidos por
la mano o tomados del brazo, siento una ligera envidia, pues, aunque yo viví mi
momento, me supo a poco y le añoro.
Me
encantan los temas musicales que dedican sus letras a ti. Suelen ser tiernos, hechos
para enamorados, pero suenan tan agradables al oído. Hay uno que me llega
especialmente que es “HIJO DE LA LUNA” de Mecano, tantos y tantos otros que
ahora mismo no sabría decidirme por ninguno.
También
me pregunto cómo tú, que pareces tan pequeña a su lado, puedes hacer
desaparecer al sol en un eclipse total. Él es el astro rey y parece imposible
que tu le puedas ocultar. Son las cosas de la naturaleza que nadie puede
explicarse, salvo los muy entendidos, pero para los más humildes de los
mortales son difíciles de comprender.
También
hay cosas que no entiendo y es que amparados por tu luz se hayan cometido
muchos crímenes terroríficos. Creo que cuando vieras que se iba a cometer uno,
deberías aumentar tu luz, cegando al asesino y a ser posible le dejases caer un
rayo que lo liquidase allí mismo, de esta forma se habrían evitado muchas
muertes inútiles. No me parece justo que con lo hermosa que tú eres puedas
favorecer a unos seres tan despreciables que se atrevan a cometer semejantes
delitos.
Eres
como dice la canción que te compara con una hembra.
La
luna es una mujer, y por eso el sol de España, anda que bebe los vientos por si
la luna le engaña, ay le engaña, porque en cada anochecer, después de que el
sol se apaga, sale la luna a la calle con andares de gitana.
PILAR
MORENO 2 abril 2025