martes, 26 de marzo de 2024

FUISTE UN DÍA

Fuiste el báculo que sostuvo mi vida

Fuiste quien nunca olvidaba darme buena vida

Fuiste quien abrigaba mis frías noches

Fuiste, aunque protestando cubrías mis caprichos

¿Cómo olvidarte?

Los últimos años de tu vida, tus palabras resuenan

En mis oídos a música celestial

Mucho amor sentiste por mí

Nadie podría haberlo igualado

Desde el más allá creo, que me sigues cuidando

Miro tu foto y te riño por haberte ido tan pronto

Te pido consejo y te pregunto cosas

A tu manera me ayudas

Por tiempo que pase, siempre tendré que agradecerte

Todo lo que siempre me diste e hiciste por mí.

 

PILAR MORENO 2 febrero 2024

ESDE EL PRIMER DÍA

Desde el primer día sentía que me querías

Lo expresabas con solo mirarme

Yo creía que ibas muy deprisa

Pero, con el tiempo aprendí a quererte

Eras especial, galante, cariñoso

Paciencia infinita la tuya

ante los disgustos que la vida nos iba dando

No podías estar sin mí

Miles de ocasiones lo demostraron

Fue cierto lo de la salud y la enfermedad

En todos mis ingresos solo tu debías estar a mi lado

Padre incansable, consentidor, dándoles todo

Cuanto estaba en tus manos para que fuesen felices

Logramos dos hombres de provecho,

Buenos trabajadores y mejores padres de familia

Las adversidades llegaron y supimos resolverlas

Formamos un matrimonio, normal con sus pros y sus contras

Llegó tu primera enfermedad y ahí estaba yo

Tiempos difíciles, pero, logramos que salieses adelante

Pasado un tiempo llegó la segunda

Mucho más grave y sin remedio

Sinsabores por doquier, pocas esperanzas,

Ingresos y tratamientos, pero, ahí estaba la de siempre

Sin separase de ti

Sabiendo que el tiempo era corto,

que te podías ir en cualquier momento,

pero luchando a tu lado sin descanso

nunca me rendí, remontabas con facilidad.

Llegó el día final y no lo podía creer,

Pensaba que volverías a resurgir

Como tantas veces había sucedido

Pero no, esta vez fue la definitiva

Ahora que iba a ser de mí

Cómo vivir sin la persona que

todo me lo había dado

sin esos besos que no parabas de darme

sería imposible, vivir sola

se había terminado la lucha y ahora qué?

Donde quiera que esté tu alma

Se que me protege, me cuida

El día que me toque partir a mí

Saldrás al camino a buscarme

Podremos volver a estar juntos otra vez

Nada me haría más feliz

Recorrer el camino hasta a la eternidad

Sabiendo que ya nunca más nos separaremos.

 

PILAR MORENO 10 febrero 2024

 

 

CUANDO TE FUISTE

Mi vida es un infierno desde que te fuiste

Esperando tu regreso, te sueño despierta

Tantos recuerdos de antaño,

Nuestra vida, un jardín cargado

con flores de primavera,

el verano lleno de experiencias maravillosas

el otoño triste como mi vida ahora

el invierno se acerca, seco y frío

en el que ya no me pues calentar en tus brazos

yo quería que te quedaras junto a mí,

para siempre

pero el destino obstinado, tenaz,

decidió que no era posible y sin más,

te arrancó de mi lado

para nunca más verte.

 

PILAR MORENO  24 marzo 2024

 

DIFAMACIONES

Líbrenos, Dios de una difamación que esa irá con nosotros de por vida por muy bien que hagamos las cosas. Hoy día nuestra sociedad admite muchos más errores que hace décadas, pero, de todas formas, si caes en la lengua viperina de alguien ya te puedes poner a rezar porque, ese San Benito no te lo quita nadie.

En una ocasión, una mujer joven, quiso probar fortuna, marchándose de con sus padres, pues le habían ofrecido un buen trabajo fuera de su entorno. Con ganas de comerse el mundo, marchó a la ciudad en donde se lo habían ofrecido. En un principio tal y como se había propuesto, trabajó día y noche para conseguir salir adelante y no tener que recurrir a que sus padres le enviasen dinero y ella poder apañarse con lo que ganaba. Era una mujer muy tenaz y lo consiguió. Comenzaron a irle bien las cosas, pudo alquilar un pequeño apartamento y vivir de lo que ganaba con desahogo.

Ya llevaba en ese destino más de un año, cuando conoció a un nativo de esa tierra. Se enamoró de él y al cabo de un tiempo la convenció para que se casase con él. Así lo hizo, volvió a casa de sus padres para celebrar con ellos el enlace y con sus hermanos y todo parecía ir de maravilla. No hacía mucho tiempo que se había celebrado la boda, cuando el paisano, comenzó a decir que no tenía trabajo y ella le dijo que no se preocupase que por el momento y hasta que el encontrase ocupación, vivirían de lo que ella ganaba. Así fue durante un tiempo, pero, iban pasando los días y él no encontraba nada de su gusto y comenzó a maltratarla.

Ella que era una buena mujer no se quejaba de nada, pero la situación la iba superando. Fue entonces cuando conoció a un hombre que trabajaba prácticamente en el mismo sector que ella y se fueron conociendo y enamorando. Él sabía ya lo que ella estaba pasando con su marido y su unión se fue haciendo más fuerte, tanto que al poco tiempo quedó embarazada. El marido al conocer su estado se enfureció más y la sacó de su casa, la cual había ella pagado con la ayuda de sus padres. Con mucho disgusto se fue a vivir con el padre del que sería su hijo, hasta que un buen día, este desapareció. Le había dicho que tenía un viaje de negocios y no volvió.

En su estado y sin querer contar a su familia lo que le pasaba, se encontró en la calle y sin trabajo pues en su estado ya no podía trabajar como antes. Los pocos ahorros que tenía los agotó en pagar los gastos de su casa de la que el marido la había echado con lo cual ya no podía pagar la casa en donde vivía con el que iba a ser el padre de su hijo. Se vio obligada a ir a un convento de monjas en donde la cuidaron hasta dar a luz y una vez que esto ocurrió, le dijeron que la niña había muerto y la dieron en adopción.

Gracias a una de las hermanas del convento, logró enterarse de que la familia adoptante, eran los padres del que fue su novio, el cual había tenido un accidente y había fallecido en él. Ella cuando se recompuso de la pena volvió a su casa con su marido, que la aceptó a cambio de él seguir sin trabajar y seguir maltratándola como había estado haciendo anteriormente. Ella con su pena y sin saber a donde ir lo admitió y ahí comenzó otra lucha. La hermana que le había dicho quien había adoptado a su hija y que la niña no estaba muerta, la dijo en donde vivía esa familia y justo era donde vivían sus padres. Regresó a su lado diciéndoles que se iba a separar de su marido debido al trato que la daba, pero nada dijo de su hija, solamente se dedicó a buscar trabajo y a buscarla por todos los lados.

Cuando se enteró de donde estaba ya habían pasado unos años y la niña vivía feliz con esa familia que pensaba era la suya. La abuela que en este caso ejercía de madre y era más mala que la kina, comenzó a hacerle la vida imposible a ella y a su familia. Le puso una fama de lo que no había sido y logró poner a todo el mundo en su contra. Con el tiempo logró conocer a su hija y hacerle saber quien era, pero la niña ya estaba envenenada por la abuela. Aunque todo el que la conocía sabía que no era verdad todo lo que decían de ella, como dice el refrán “Difama que algo queda”.

Después de mucho tiempo y cuando la gente se dio cuenta de todo lo que había urdido la abuela era mentira, logró que su hija se acercase a ella y vivir felizmente juntas.

No podemos deslizarnos en nada, la gente es mala y en cuanto escuchan cualquier cosa sea cierta o no, la creen y cuando la comentan con otras personas, aunque estas no supiesen nada la aumentan y la ponen a su gusto con lo cual la bola cada vez se va haciendo más grande, de esta forma ha habido personas que siendo inocentes han llegado a ser condenadas.

 

                                          PILAR MORENO 25 marzo 2024

 

 

 

 

ESCUCHANDO LA RADIO

 


            Hace mucho que no escucho la radio. Mi casa a partir de la jubilación de mi esposo, ya no recuerdo ni cuánto tiempo hace, solo se veía televisión. Yo que siempre la había tenido encendida y a un alto volumen, sobre todo en el chale en donde nadie me podía llamar la atención, la ponía para oírla desde cualquier rincón. Cuando él se quedó en casa, yo decidí hacer lo que siempre dije, yo me volví la mujer más ocupada del mundo. Los dos en la casa éramos casi incompatibles y el Centro el Pontón lo convertí casi en mi domicilio.

              Desde que era muy pequeña y no habiendo televisión en aquellos tiempos, escuchaba por las tardes con mi abuela y mi madre, las novelas que radiaban en la cadena Ser, me encantaba escuchar a Matilde Perico y Periquín. Las aventuras de Diego Valor y el Piloto del Espacio. Por las noches creo que eran los sábados, las Aventuras del Zorro, divertidísimas. También escuchábamos

Ustedes son Formidables, de Alberto Oliveras. Recuerdo muy bien las voces de Juana Jinzo, Matilde Conesa, Pedro Pablo Ayuso.  José Luis Peker y tantos y tantos locutores y actores de aquella época.

              Una vez casada y aunque ya tenía televisión, me encantaba escuchar a Luis del Olmo por las mañanas, como también a Iñaqui Gabilondo. En una de esas audiciones y siendo mi niño mayor muy pequeñito, una mañana dieron la terrible noticia del asesinato de Carrero Blanco, presidente del gobierno en aquel entonces. Fue muy duro, yo era muy joven y aquello me sonó como si fuese el fin del mundo. Al poco rato de escucharlo me llamó mi marido por teléfono para comunicármelo y de paso decirme que había sido en la calle Claudio Coello, justo en la puerta de una sucursal del banco en el que el trabajaba, en la cual estaba una compañera mía, que entonces trabajaba allí y de la explosión salieron todos por los aires de sus puestos de trabajo. Gracias a Dios no hubo heridos, pero si un tremendísimo susto y la oficina hubo que cerrarla debido a los destrozos sufridos. Con el tiempo fue rehabilitada.

              Así pasaba yo mis mañanas, entre programa y programa, por las tardes, estando ya los niños en casa, la radio pasó a ser relegada por la tele que era lo que los peques demandaban. Cuando vinimos a vivir al chale ya las mañanas volvieron a ser mías dentro de lo que podía pues me pasaba el día de un lado a otro, transportando a mis hijos que si a la estación, que si al instituto, que a la compra. Ya no era lo mismo, mi trajín era diferente y lo que si hacía era poner música lo más alto posible ya que me distraía mucho en lo que preparaba la comida y me disponía otra vez a salir en busca de mis hijos y también de algún amiguito que sus padres no podían recogerlo.

              Como ya he explicado desde la jubilación de Florencio, la radio solo pasó a ser objeto de escuchar los partidos de futbol los domingos, cosa que a mi me desesperaba. Nunca pude con ese sonido. Ahora que estoy sola, lo que más me gusta, es poner música, leer y si prendo la tele la pongo en silencio pues me molesta lo que hablan y como no hay programas buenos prefiero no escucharla. Solo veo alguna serie, pero muy poco.

 

                                                                       PILAR MORENO 1 marzo 2024

lunes, 5 de febrero de 2024

EL ORGULLO DE MI VIDA

Habiendo cumplido los dieciocho años, mi mayor ilusión era tener carne de conducir y un día fui con mi prima para apuntarme en una academia y ella pudo hacerlo y a mi me rechazaron por no tener hecho el Servicio Social. Menudo rebote pillé.

De inmediato busqué donde podía hacer dicho servicio y tuve que hacerlo en horario nocturno ya que, al estar trabajando, no me era posible hacerlo interna o por el día. Lo terminé con buena nota.

Una vez terminado este requisito para poder obtener el carné, dije en casa que volvía a la autoescuela y entonces mi padre se negó en rotundo alegando que el me enseñaría. No conseguí estar con él en el coche ni media hora cada vez que intentaba que me diese alguna clase, enseguida tiraba de freno de mano, en cuanto no le gustaba alguna cosa que había hecho. Terminé por desistir, el alegaba que era muy nerviosa y no valía para llevar un coche.

Enseguida me casé y yo seguía con mi ilusión, pero mi marido me decía que necesidad tenía yo de complicarme la vida, el me llevaría a donde quisiera ir. Esto nunca sucedió, trabajaba muchas horas y yo tenía el metro a la puerta de casa. Fueron pasando los años y seguíamos igual.

Mi padre ya no estaba que era quien me transportaba cuando lo necesitaba, dado que los niños todavía eran pequeños. Los años seguían pasando. Un día me ofrecieron vender unas cosas de bisutería y acepté la oferta.  Se me dieron bien las ventas de aquellos artículos y el dinero que me reportaba, lo fui guardando y cuando consideré que ya tenía suficiente, sin decir nada una mañana me presenté en la autoescuela, pagué la matricula y comencé las clases. Cuando en casa lo dije mi marido me dijo que era un capricho tonto, el estaba ahí y ya mi hijo mayor lo iba a sacar, no me haría ninguna falta. En efecto mi hijo también acudió a la misma autoescuela y nos presentamos los dos juntos al examen. Lo sacamos a la primera.

El tener ya el carné, nos permitió venirnos a vivir a Villalba, donde teníamos la casa desde que nació el pequeño, pero era solo de vacaciones. A mí me dio una independencia que nunca había tenido. Por otro lado, mi esposo comenzó a tener problemas con la vista y ya no quería coger el coche y era yo la que lo transportaba a todos los sitios.

En muchísimas ocasiones le decía que gracias a mi cabezonería podía hacer lo que estaba haciendo y sobre todo que me lo había ganado con mi esfuerzo, que no tenía que agradecérselo ni a él ni a nadie.

Como gracias a Dios no me hacía falta el dinero, una vez que obtuve el carné, dejé las ventas. Estas solo me habían servido para conseguir mi propósito.

 

                                                         PILAR MORENO 5 febrero 2024

 

LA CASITA ALQUILADA


Ramona era una señora de unos sesenta años, soltera, no se le conocía familia, al menos cercana. Siempre estaba sola y la gente que la conocía decía que era adicta a los médicos y a que la mirasen en el hospital.

Vivía en un pueblo pequeño de la provincia de Madrid, en una casita que al parecer había heredado de sus padres. En ella parecía reinar siempre la paz. Tenía un pequeño jardín, en el que cultivaba plantas de todas clases y todo el que pasaba por la puerta se quedaba mirando y admirando la belleza de aquel lugar, lo había hecho ella sola con su esfuerzo, transportaba la tierra que necesitaba de un lado para otro, esquejaba, plantaba, hacía injertos de las mismas plantas, realmente era una pequeña maravilla aquel jardín. Se pasaba el día en el mismo, parecía que no tuviese otra cosa que hacer más que admirar su obra.

En aquella casa no entraba nadie, era muy reservada y cuidaba mucho de su intimidad. Si alguien llamaba a la puerta, salía a la cancela y durante muchos años, nadie había visto que en aquella casa hubiese entrado nadie que no fuese ella misma.

Un buen día, la vieron salir con una maleta y varios bultos, cerrar la puerta con llave y dirigirse a lo alto de la cuesta que había en la calle. De pronto desapareció y nadie sabía dónde se había metido. Al cabo de varios días la vieron laborando en el jardín de otra casa, en la cual había habido un cartel de se alquila durante un tiempo. ¿Qué hacía Ramona en esa casa, teniendo la suya a 200 metros? Fue todo un misterio, los vecinos que la conocían no se lo explicaban, se habrá vuelto loca y habrá alquilado esa casa. Pasaban los días y ella seguía allí, pero sin dar explicaciones. Si algún vecino pasaba y le saludaba, contestaba al saludo secamente, pero nadie se atrevía a preguntarle que hacía allí.

Solamente se le veía observar desde una de las ventanas, si algo pasaba en su antigua morada y claro estaba no había ningún movimiento extraño, la casa estaba sola y bien cerrada como ella la había dejado. Desde esa ventana ella veía como seguía su jardín de esplendoroso.

Un día al asomarse a la ventana, vio como unos guardias civiles, saltaban la verja y merodeaban por el jardín. De pronto se dio cuenta que estaban picando la tierra. Al ver allí a los picoletos, se encerró y solo miraba a través de los visillos para no ser descubierta. Se dio cuenta de que habían hecho una pequeña zanja en uno de los paseos que ella había formado entre las plantas. De esa zanja, vio como extraían el cuerpo de un hombre, que conservaba las ropas con las que debía de haber sido enterrado.

Los vecinos comenzaron a asomarse a la verja y a santiguarse a toda velocidad pues, no daban crédito a lo que estaban viendo. Los agentes de la científica metieron al cadáver en un furgón, pero los compañeros seguían picando. Enseguida descubrieron que había otro bulto, comenzaron a tirar de él y con asombro descubrieron que era otro hombre, que también había sido enterrado allí. Nadie podía dar crédito de lo que veían. Volvieron a sacar el cuerpo e hicieron lo que con el primero, llevarlo al anatómico forense, pero allí siguieron cavando y lograron sacar cuatro cuerpos más. Estaban todos enterrados a lo largo de los paseos y ya no quedaba espacio para que hubiese más cadáveres.

En total fueron seis hombres a los que había enterrado allí. Cuando terminaron con esa labor, como algún vecino la había visto en donde vivía ahora, se lo dijo a los agentes de la benemérita y fueron a su casa para detenerla.

Al preguntarle como había podido cometer nada menos que seis crímenes y haber convivido en aquella casa con ellos, sin alterarse dijo que simplemente se habían portado muy mal con ella, les había pedido matrimonio ya que se encontraba muy sola y cada uno por un motivo diferente la habían rechazado y ella no lo podía consentir.

La tuvieron en el calabozo en observación, y ella misma confesó que estaba en tratamiento psiquiátrico en el hospital General. Tenía un tratamiento, pero cuando se encontraba bien, salía a pasear a la ciudad y si en alguna cafetería se encontraba con algún hombre que le gustase, tomaba una copa con él y después lo invitaba a su casa, ya de noche claro, cuando nadie la pudiese ver entrar acompañada.

Ya en su territorio, se lanzaba para hacerles el amor y una vez terminada la faena, les pedía que se casasen con ella y al ser rechazada, sin pensarlo dos veces, les daba un buen palo en el cogote como a los conejos y los dejaba fritos. Después cavaba en el jardín la zanja donde enterrarle y también de noche, lo hacía con toda tranquilidad. Así fue como lo hizo con los seis infelices que cayeron en sus redes, hasta que se le terminó el terreno en esa casa para poder seguir enterrando a más. Claro está que lo que no quería era quitar ninguna de sus plantas pues para ella eran sagradas y además con el alimento que tenían crecían preciosas.

 

                                   PILAR MORENO 29 enero 2024